sábado, 19 de febrero de 2011

Enseñanza por tareas

La enseñanza por tareas se está perfilando en muchos ambientes educativos como una de las metodologías más apropiadas para el desarrollo de las competencias básicas.
Esta idea de enseñar, que para algunos es novedosa, ya se realizaba en la década de los 80 cuando, tanto el término como el concepto de ‘tarea’, empezó a cobrar fuerza entre los profesionales de la enseñanza de lenguas.
“Una tarea es una actividad o un conjunto de actividades debidamente organizadas y enlazadas entre sí con el fin de conseguir un fin o una meta determinada valiéndonos de la lengua meta para llevarla a cabo”. (Aquinino Sánchez)

Este concepto de ‘tarea’ nos lleva a concluir que la naturaleza de las tareas no está necesariamente ligada al lenguaje, sino más bien a la acción. Por ello, parece que puede ser muy útil a la hora del desarrollo de competencias básicas. 
Así, para el  grupo iCOBAE una tarea integrada es una una secuencia didáctica organizada de  tal forma que ayuda a los estudiantes a lograr la realización de una actividad compleja relacionada con distintas áreas de conocimiento y con la experiencia vital de los propios alumnos.

Por tanto varias cuestiones parecen claras:
  1. Cuando hablamos de tarea, se  trata de un conjunto de actividades ( también llamadas sub-tareas).
  2. Estas sub tareas están secuenciadas por orden de complejidad y ordenadas de tal modo que las anteriores apoyan a las siguientes.
  3. Las tareas persiguen un objetivo en forma de «tarea final».
  4. La acción, el desarrollo de habilidades, estrategias y competencias, es el eje didáctico en el que se mueve la tarea.
  5. La funcionalidad y utilidad de lo que se enseña es esencial para favorecer el aprendizaje por tareas. Lo que se enseña y aprende debe formar parte de la vida experiencial del alumnado. No tiene sentido (no motivación) aprender cosas que no se van a utilizar en la vida cotidiana, que no ayudan a resolver problemas reales.

La secuencia de aprendizaje en una tarea debe cumplir el modelo de aprendizaje que he comentado en otras entradas (Aprendizaje significativo) o a lo que Aquinino Sanchez denomina en el ámbito de la enseñanza de lenguas, el modelo de organización escolar de las tres PPP (presentación, práctica, producción).

1. Pre-tarea o tareas de conexión con conocimiento previos.
2. Tareas (practica controlada) de presentación o contextualización.
3. Tareas o actividades de práctica semi- controlada por el profesor y por los alumnos.
4. Actividades o tareas de desarrollo (fase de práctica autónoma).
5. Actividades que permiten crear nuevas redes de significados, (fase de producción y reelaboración ).
6- Exposición o presentación de la tarea final.(Fase de transferencia).



A veces lo difícil es planificar de forma acertada el trabajo escolar en forma de tarea, sobre todo teniendo en cuenta que en la enseñanza obligatoria somos esclavos de un currículum  sectorizado por áreas y el profesorado no estamos acostumbrados a programar la enseñanza  de modo  globalizado o integrado centrado más en el aprendizaje en el proceso  que en el resultado del aprendizaje. En este sentido, iCOBAE nos hace una propuesta de tarea integrada en la que, partiendo como referencia curricular de los criterios de evaluación, conseguimos desarrollar las competencia básicas y conseguir los objetivos.